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Actualidad: Padres en EE.UU. utilizan el Castigo "Digital" para Disciplinar a sus Hijos

Prohibir las salidas de fin de semana o las llaves del auto está obsoleto. Quedarse sin celular ni acceso a Facebook es la forma en que hoy los adolescentes escarmientan cuando no han cumplido con sus deberes en el colegio o la casa.

Por Donna St. George , The Washington Post.

No hace mucho, los adolescentes en problemas tenían que quedarse en casa. No podían salir de noche y tampoco pedir las llaves del auto familiar.

Pero hoy la disciplina ha empezado a reflejar la era digital. Y ahora los padres "confiscan" los teléfonos celulares, cierran las páginas de Facebook y desconectan las consolas de videojuegos.

Así sucedió en Silver Spring el año pasado, cuando la libreta de notas semestral del hijo adolescente de Iantha Carley no trajo buenas calificaciones.

Carley decretó que no habría más Facebook hasta que él trajera mejores notas. ¿El resultado? Seis semanas desconectado. "Y no sufrió ningún daño permanente", asegura Iantha.

Su decisión se ha vuelto algo cada vez más común entre los padres estadounidenses de hoy, a medida que el acceso a la tecnología y las redes sociales se ha convertido en lo que más valoran los jóvenes.

Porque para la generación digital, la prioridad no siempre es salir con amigos. Es estar con ellos a través de mensajes de texto o en línea.

Mientras empieza otro año escolar y los padres responsabilizan a sus hijos por lo que suceda dentro y fuera de la sala de clases, la amenaza de perder "privilegios digitales" ya es un tema entre jóvenes y adultos.

"Es una versión moderna del castigo", señala Richard Weissbourd, psicólogo de Harvard y autor de "The Parents we mean to be". "Es como quitar uno o dos fines de semana. Es una privación de las conexiones sociales en la misma forma".

En un informe de este año elaborado por el Pew Internet & American Life Project, el 62% de los padres le había quitado el teléfono celular a un hijo como castigo en algún momento.

Los padres "saben lo importante y vital que éste es para la existencia de sus hijos adolescentes", precisa la coautora del informe, Amanda Lenhart. "Les están dando donde duele".

Desconectados

En Silver Spring, Iantha Carley (53), cree en el poder de la tecnología. Una semana antes de que su hijo, Ian Winick, llegara a casa con malas notas, ella ya le había restringido sus privilegios con el celular porque se había excedido en los mensajes de texto por segundo mes.

Así que al ver las notas concluyó: "Él no puede manejar todo esto. Realmente necesita estar desconectado".

El punto de vista de la madre fue claro: "No tienes permiso para usar Facebook, ni tampoco el celular. Tienes que encontrar alguna forma de lograr que estas cosas encajen en tu vida; no que sean tu vida".

Iantha cambió la clave de Facebook de su hijo y así éste no pudo entrar al sitio durante su período de castigo.

De repente Ian, que cursaba segundo año en la Northwood High School, se encontró fuera del circuito social. Y empezó a utilizar el e-mail como nunca lo había hecho.

"Tuve que llamar por teléfono fijo, lo cual fue extraño porque no estaba acostumbrado a hacerlo", agrega.

Lo peor fue que la prohibición se extendió durante las pasadas vacaciones de invierno, cuando las conexiones sociales eran incluso más importantes porque no había clases.

Sólo después que mejoraron las notas trimestrales del adolescente, su madre le devolvió el celular y el acceso a Facebook.

"Fue sorprendente cuánto mejoró en la escuela porque no tuvo ninguna distracción", señala.

Ian, ahora de 16 años, lo reconoce: "Sí, me fue muchísimo mejor sin esas cosas".

Ahora es más moderado en sus hábitos de Facebook y mensajes de texto. "No quiero que me pase de nuevo", manifiesta.

En Alexandria, Sarah Wholey, de 42 años, recuerda que cuando su hijo de 15 años olvidó cerrar con llave la casa, su Xbox desapareció por una semana. Y no fue porque la familia haya sufrido un robo. "Realmente funcionó", asegura Wholey. "Él cerró la casa, y no perdió tanto las llaves".

Y cuando el adolescente se mostró irrespetuoso otro día, perdió su teléfono celular. "Se enojó en un primer momento, pero luego cambió de actitud y me dijo, 'tienes razón, me desubiqué'", recuerda su madre.

62% de los padres alguna vez le ha quitado el celular a un hijo como castigo, según un informe del Pew Internet & American Life Project.

Adicción Digital

Privar a los adolescentes de su acceso a las redes sociales como castigo ha demostrado su eficacia. Incluso en términos científicos.

Este año la Universidad de Maryland llevó adelante un experimento con 200 alumnos que durante 24 horas dejaron de usar celular, correo electrónico, Twitter, MSN, Facebook e incluso TV.

¿El resultado? Angustia, ansiedad y una necesidad incontrolable por conectarse. Síntomas que describen un cuadro de abstinencia propio de una adicción.